Cárdenas: “No veo una ruta (en la 4T) para resolver los grandes problemas”

El ingeniero Cuauhtémoc Lázaro Cárdenas Solórzano, uno de los líderes históricos de la izquierda mexicana, no considera que el proyecto de Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador sea una alternativa al modelo neoliberal que ha regido México por más de tres décadas e incluso advirtió que “no se ven soluciones a lo que podemos llamar ‘grandes problemas nacionales”.

“Yo estoy preocupado porque veo que muchos problemas que veníamos arrastrando: pobreza, desigualdad, crecimiento económico, violencia, no sólo no se han resuelto, no se han disminuido, sino que han aumentado con el transcurso del tiempo. Esto es, tenemos una pobreza muy alta, más alta que muchos otros países en peores condiciones que nosotros. Tenemos una enorme desigualdad de carácter social; grandes diferencias que no se cierran, que no se acortan”, comentó el tres veces candidato presidencial en entrevista para la serie documental y el libro La disputa por México, editado por Harper Collins.

Cuauhtémoc Cárdenas es hijo del Presidente Lázaro Cárdenas del Ríos. Creció en la Residencia Oficial, que su padre bautizó como “Los Pinos” —en honor a la huerta del mismo nombre en la que enamoró a Amalia Solórzano, madre del ingeniero—, buscó tres veces llegar a la Presidencia y las tres veces se le negó: sobre él impusieron a Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Vicente Fox. En la elección de 1988, al menos, hubo fraude electoral.

En la platica abundó en su diagnóstico sobre la situación actual del país, dijo que hay “una economía que crece con insuficiencia” que se suma a una situación de violencia y de control de territorios por parte de la delincuencia, de tráfico de drogas, de personas, “todo lo que ahora se llama ‘el crimen o la delincuencia organizada’ que ahí está. Y no solo ahí está sino que crece y yo no veo que esto, en la práctica, esté disminuyendo”.

El ingeniero cuestionó además los servicios educativos y de salud, los cuales calificó como “deficitarios” y además refirió cómo el Estado “no ha cumplido satisfactoriamente sus funciones de recaudación, de realización de obra pública, de brindar seguridad a la gente, de ofrecer trabajo”.

Indicó que hay altas tasas de desocupación, insuficiencias en el empleo formal y crecimientos en el empleo informal: “al final de cuentas somos también deficitarios en la oferta que nuestra economía tendría que hacer para el trabajo formal. Yo diría que esto es una visión muy apretada de cómo estoy viendo las cosas y lo que me preocupa”.

Pese al diagnóstico, aclaró que todo esto no quiere decir “que no haya realizaciones importantes en otros aspectos” y reconoció que hay una obra pública en proceso; “una mejor relación o una buena relación, yo diría una buena relación internacional, en términos generales”. Pero aún así remarcó que México sigue estando lejos de América Latina, “pero esa ha sido una tendencia aquí, en el país, desde hace ya varios sexenios atrás”.

“Yo diría que cosas que están caminando, seguramente hay efectos positivos en algunos programas de entrega de dinero, por distintas razones. La siembra de árboles; este, los apoyos a los mayores, etcétera. No, no tengo estadísticas. No podría yo decir cómo van esos programas pero bueno, quiero pensar que pueden tener efectos positivos pero insuficientes, frente a la situación general del país”, concedió.

No obstante, enfatizó en que él no ve “un plan de trabajo definido, una visión general de cómo y hacia dónde conducir al país. Esto es, por parte del Estado, por parte del Gobierno en este caso particular. No tenemos una propuesta económica. No tenemos una propuesta de cuál es la política económica que nos va a permitir recuperar el crecimiento en el largo plazo”.

En cuanto al legado de su padre, ​​la nacionalización del petróleo ocurrida el 18 de marzo de 1938, y su experiencia en el sector energético, Cárdenas Solórzano señaló que tampoco hay una propuesta clara, que sería indispensable en estos momentos, respecto a la transición energética.

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