Dostoievski en la pantalla

En el campo de la literatura sería imposible contabilizar la enorme influencia de Fiódor M. Dostoievski (1821-1881), sobre todo en la narrativa mundial desde finales del siglo XIX; pero en el cine resulta más fácil.

Un sitio en internet enumera 124 películas que se asumen como adaptaciones (desde la época del cine mudo) de las grandes novelas del maestro: Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov y El idiota, que involucran cinematografías tan diferentes como Alemania, Finlandia, India, Japón y Rusia (por supuesto, su tierra natal).

México no se queda atrás, con una versión de Crimen y castigo (1951), dirigida por Fernando de Fuentes, curiosamente una de las adaptaciones más fidedignas por lo menos a nivel de trama y acción (completa en YouTube).

Claro, no cualquiera se atreve con Dostoievski. Hay que ser Robert Bresson, Akira Kurosawa, Luchino Visconti, o el mismo Richard Brooks con su versión de Los Karamazov (1957) después de su éxito con Un gato en el tejado caliente, para asomarse a los cientos de páginas y abismos inescrutables del alma de los personajes del narrador.

Primero porque cualquier lector asiduo de este “profeta de la literatura” –como le llama Joseph Frank en su monumental biografía– queda por lo menos insatisfecho con cualquier adaptación; segundo por la enorme dificultad que significa traducir a imagen la interioridad de los personajes, la famosa imaginación dialógica que estudia Bakhtine.

Como ocurre con los grandes novelistas, cuentos y novelas cortas parecen más aptos a la dinámica del cine, según prueban las varias versiones de El jugador (los rusos Balatov o Sokurov, el checo Karel Reisz, el argentino Dan Gueller, el filipino Lav Díaz, entre otros); de los maestros mencionados, no sólo es que hayan llevado a la pantalla algunas de las novelas, como Akira Kurosawa con El idiota (1951) –mutilada por la Shochku de 265 minutos a 166 minutos, golpe del que nunca se repuso el autor de Rashomon–, sino que toda la obra cinematográfica de estos autores se halla permeada del espíritu de Fiódor Dostoievski: imposible imaginar Barbarroja o El ángel ebrio sin el existencialismo del maestro ruso, sus ángeles y demonios, el infierno en el alma, el crimen y la redención.

Proceso