La explícita preferencia de Andrés Manuel López Obrador por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como su posible sucesora en la Presidencia de la República, más de dos años antes de las elecciones de 2024, tiene sus peligros para la favorita.
La mandataria capitalina está en pleno proceso de posicionamiento de su imagen a escala nacional, y para ello aprovecha el incremento de la popularidad del presidente, coinciden especialistas en comunicación e imagen política.
En los últimos cuatro meses Sheinbaum ha estado presente en al menos cuatro giras oficiales de López Obrador: el 27 de agosto último acudió a San Cristóbal de las Casas para hablar de la reconstrucción de la capital del país tras los sismos de 2017. El 29 de septiembre el mandatario visitó las alcaldías Gustavo A. Madero, Iztapalapa y Tláhuac, las de mayor militancia morenista, para inaugurar sucursales del Banco del Bienestar. Fue en la última demarcación cuando le levantó la mano y la señaló como diciendo “¡es ella!”, la elegida para sucederlo en Palacio Nacional.
El 29 de octubre pasado Sheinbaum voló con él a Campeche para presumir la vacunación anticovid-19 en la Ciudad de México; el sábado 4 y domingo 5 lo acompañó a supervisar las obras del Tren Interurbano México-Toluca, los trabajos de la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec, los avances de conectividad con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y las del Parque Ecológico Lago de Texcoco.
Como a ningún otro aspirante de Morena a la Presidencia López Obrador ha dado lugar preferente a su pupila política en sus actos. El más reciente ocurrió en la asamblea por sus tres años de gobierno, el miércoles 1. Fue la única gobernante con un asiento en el templete, en primera fila y al mismo nivel que los integrantes del gabinete federal. Al final del acto algunos asistentes le gritaron “¡presidenta!, ¡presidenta!”.
Un día antes, el 30 de noviembre, el tabasqueño realizó su conferencia “mañanera” desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, sede del Gobierno de la CDMX, donde se dijo “muy contento” por los resultados en el combate a la inseguridad. El martes 7, desde Jalisco, también fue la única con la cual el tabasqueño pidió un enlace telefónico –debido a las fallas técnicas en la transmisión– para anunciar el inicio del refuerzo de las vacunas anticovid-19 para los adultos mayores.
Y aunque no fue a su tercer informe de “Rendición de Cuentas” en el Palacio de Minería, le envió a cinco integrantes de su gabinete en su representación: Delfina Gómez, de Educación Pública; Rocío Nahle, de Energía; Luisa Alcalde, del Trabajo, y el general Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional. También fue la extitular de Gobernación y presidenta del Senado, Olga Sánchez Cordero.
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