«En junio de 2019 el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y el secretario de la SHCP, Carlos Urzúa, participaron en la Cumbre de Líderes del G20 en Osaka, Japón. El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que no valía la pena asistir a tal evento y ellos lo representaron: en efecto, Ebrard con gran boato y Urzúa bastante discreto.
De lo que hizo Urzúa se supo poco. El aparato propagandístico de Ebrard, en cambio, se encargó de informarnos que este funcionario había recibido trato de jefe de Estado»: Federico Arreola.




