«¿Quién dijo que las elecciones democráticas las ganan los que sacan 10 en conducta? Ricardo Aldana fue tesorero del sindicato en los tiempos de La Quina y Romero Deschamps; estuvo en ese lodazal llamado Pemexgate y en su larga carrera sindical ha arrastrado acusaciones de corrupción y autoritarismo sindical. Eso no impidió que lograra un triunfo amplísimo. Obtuvo 44,983 votos, casi 10 veces más que el segundo lugar, Cesar Pecero, con 4,505 sufragios.
El desenlace está lleno de paradojas. El ganador es un líder charro y priísta, pero el resultado no disgusta al presidente López Obrador, porque en Aldana tendrá un interlocutor que puede garantizar estabilidad y disciplina sindical en una empresa que está en terapia intensiva. El proyecto del presidente para Pemex no tiene margen para tener problemas de gobernabilidad laboral»: Luis M. González.




