Obligada serenidad

«El mensaje del Presidente de pausar la relación diplomática con España, a manera de ganar respeto ante el supuesto abuso de las empresas hispanas en el territorio nacional, es un exceso que demanda serenidad de todos. Palabras que nacen del impulso o del cálculo como elemento distractor, no importa su razón. La respuesta de la opinión pública y de los expertos en la relación económica, cultural y diplomática entre ambos países vuelve obligado tomar las cosas con mesura y no profundizar en lo que puede resultar en una herida que no merecen las naciones, ni los pueblos, tampoco los Estados»: Liebano Saenz.

Milenio