Impacto por choque de inflación mundial dependerá de las políticas públicas

Entre los seis países más grandes de América Latina, México será uno de los más afectados por el choque de inflación mundial que está alimentando el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, proyectaron expertos de la consultoría de negocios Oxford Economics.

De acuerdo con ellos, las autoridades fiscales y monetarias tendrán que ponerse de acuerdo para decidir entre otorgar algún tipo de retribución a los combustibles, lo que traerá déficits fiscales o dejar que la inflación se ajuste de forma natural, alejándose del objetivo de inflación por un segundo año consecutivo.

Permitir que la inflación siga en su tendencia alcista, se corre el riesgo de que los bancos centrales continúen endureciendo su política monetaria, lo que será un obstáculo adicional para la recuperación económica, sostuvieron.

Al interior de un análisis, distribuido entre sus clientes, los economistas de la consultoría explican que la importante dependencia que tiene el país de las importaciones de petróleo refinado (gasolina) coloca a México entre los más impactados por el alza de precios internacionales, consignaron, apenas debajo de Colombia, Perú y Argentina.

Los investigadores liderados por Marcos Casarín, economista en jefe para la región de la consultoría, matizaron que el impacto por la escalada mundial de precios es incierto y está sujeto a las políticas públicas que articularán los gobiernos para suavizarlo.

Destacaron la disyuntiva que enfrenta México ante la tensión alcista de los precios de energéticos.

“En México el gobierno ya está otorgando un subsidio a los combustibles, el máximo posible bajo su tradicional Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios (IEPS), lo que permite a las autoridades mantener estables los precios de la gasolina”, explicaron.

Sin embargo, advirtieron que este mecanismo ampliará el déficit fiscal si el gobierno no aplica una estrategia de recorte al gasto público.

En el análisis estiman que los precios de alimentos y combustibles representan 30% de la canasta de consumo de los países de la región. De ahí la expectativa que tienen de un desbordamiento de los precios conforme transcurre el choque inicial por el conflicto.

El Economista