Guerra antidrogas de EU trajo muerte, corrupción y cero resultados. México da viraje

El expresidente Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) estableció una relación más estrecha que nunca con la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) que le permitió operar dentro de las instalaciones de las corporaciones de seguridad en México de manera inédita a pesar de que desde los noventa, en el sexenio de Ernesto Zedillo (1994-2000), creó un cuerpo de élite, la Unidad de Investigaciones Sensibles (SUI), frente a la cual estuvo entre 2008 y 2016 uno de los súper policías de Genaro García Luna: el comandante Iván Reyes Arzate, quien en octubre de 2021 confesó ante un Juez estadounidense haber colaborado con el narcotráfico mientras simulaba combatirlo junto a la DEA.

Ahora con Reyes Arzate condenado por narcotráfico por la justicia estadounidense, con el exsecretario de Seguridad Genaro García Luna en espera de juicio por la misma razón y, sobre todo, a partir de la detención del General Salvador Cienfuegos, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador desactivó desde hace un año una de las unidades de investigación sensibles —como confirmó el Presidente a partir de lo publicado por Reuters y Milenio—, uno de los principales brazos de la DEA para sus operaciones en territorio mexicano, pero cuya presencia en el país no significó una disminución en la violencia ni en el trasiego de drogas. Por el contrario —como quedó evidenciado con García Luna y Reyes Arzate— dio pauta a la corrupción de funcionarios mexicanos.

Aun así, el Gobierno mexicano ha dicho que la cooperación con el Gobierno de Estados Unidos en esta materia sigue, así como la presencia de agentes de la DEA en el país.

“A Estados Unidos le importa la cuestión de las drogas, a México le interesa el problema de la violencia, que no necesariamente está toda vinculada al narcotráfico. Estados Unidos se encuentra ahora preocupado por esta desaparición de esta unidad de inteligencia especial a la que ellos han contribuido a entrenar. Pero al final qué es lo que tenemos: Estados Unidos tiene más drogas que nunca y México tiene más violencia que nunca con esta cooperación, entonces hace sentido lo que México está planteando. No está funcionando esta colaboración, estas unidades no están funcionando. En Washington dice que será malo para México porque llegarán más drogas y habrá más violencia, ¿más de la que tenemos ahorita? Con las unidades teníamos y se extendió de manera exponencial”, cuestionó Guadalupe Correa-Cabrera, profesora asociada en la Universidad de George Mason.

La DEA fue creada en julio de 1973 bajo la presidencia de Richard Nixon (1969-1974). Es la agencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos que se dedica a la lucha contra el contrabando y el consumo de drogas en ese país, pero su trabajo se extiende a más de 60 países. En México, ha estado presente desde su creación y su actuación ha cambiado dependiendo del Presidente en turno. Los expertos en narcotráfico coinciden en que fue en el sexenio de Felipe Calderón cuando “se metieron hasta la cocina”, una situación que cambió con la llegada de López Obrador a la Presidencia.

El caso de la SUI es especial. Fue esta Unidad —fundada en 1997— la que operó de manera ininterrumpida en los mandatos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Una de las principales operaciones que se le atribuye fue haber participado en la primera captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera en 2016.

Pero así como se destacó su papel en las operaciones contra el crimen organizado en México, también tuvo un actuar polémico, como destacó en entrevista Carlos Pérez Ricart, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y parte de la Comisión de la Verdad de México:

“Las unidades de investigación de inteligencia, las SIU en inglés, existen en México desde 1997 y han sido presas de escándalo desde que se crearon. Varios de los jefes que las han dirigido han muerto, han sido asesinados o están en la cárcel en los EU. Es falso que sean unidades de investigación impermeables a la corrupción, todo lo contrario”.

Ayer el Presidente López Obrador confirmó durante su conferencia de prensa matutina que hace un año disolvió esta unidad porque se comprobó que sus integrantes estaban relacionados con el crimen organizado.

“Ya tiene tiempo que se tomó la decisión de deshacer este grupo, sigue habiendo cooperación, pero ese grupo que supuestamente era de muy alto nivel, estratégico, estaba infiltrado y sus jefes están siendo investigados y hay presos de ese grupo. Nosotros decidimos que se suspendiera eso… Es algo que respetuosamente recomendamos al Gobierno de EU porque tiene que haber orden y confianza”, declaró.

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