Recuperación de las economías estatales, insuficiente

Durante el año pasado, pocas economías estatales lograron recuperar los niveles que registraban antes de la pandemia de Covid-19.

El crecimiento económico de estos estados fue disparejo en magnitud y no siguió una regionalización.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), solamente ocho entidades mostraron aumentos de su Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) en el 2021, respecto al 2019, antes de la emergencia sanitaria.

El primer lugar correspondió a Tabasco, un territorio petrolero que se vio beneficiado por los recursos federales destinados a la refinería de Dos Bocas.

La tasa de crecimiento del ITAEE de la entidad sureña, que también está dentro de uno los grandes proyectos del gobierno federal, el Tren Maya, fue de 13.6%, es decir, superó en ese porcentaje los efectos económicos que trajo consigo la pandemia.

El principal motor de Tabasco fue la construcción, eje del plan estatal de reactivación económica y complementado con la inyección a Dos Bocas, con un incremento de 114.2% entre el 2019 y el 2021.

También presentaron alzas en minería (2.9% petrolera y 162.6% no petrolera) y actividades primarias (5.1 por ciento).

Mientras las caídas se dieron en manufactura (-1.2%), servicios (-1.8%), comercio (-3.1%) y generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (-8.7 por ciento).

De los resultados anteriores resaltan las actividades terciarias, cuyas bajas manifiestan que todavía el consumo de los hogares no se recupera.

La segunda posición fue para Baja California con un aumento de 5.1% de su ITAEE, la primera entidad en recobrar los niveles de empleo y en aprovechar la cercanía con California para fortalecer el consumo interno.

Los sectores con crecimiento fueron minería (23.9%), comercio (12.8%), manufactura (12.7%); generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (8.5 por ciento).

Por su parte, las caídas se dieron en servicios (-1.4%), construcción (-2.4%) y actividades primarias (-4.4 por ciento).

El podio lo completó Chiapas con un ascenso de 2.7% de su actividad económica durante el 2021, en comparación con el 2019, cuyos pilares fueron minería (78.9% petrolera y 22.2% no petrolera), energía eléctrica (62.2%), comercio (7.4%) y actividades primarias (5.1 por ciento).

Para Chiapas, los pendientes fueron construcción (baja de -0.5%), servicios (-3.0%) e industrias manufactureras (-7.5 por ciento).

El Economista