Por al menos tres días seguidos, del 12 al 15 de junio, se suspendió la venta de pollo en Chilpancingo, Guerrero, luego de que distribuidores y comerciantes de este producto fueran asesinados en diferentes hechos delictivos asociados al crimen organizado.
Todo inició la tarde del pasado lunes 6 de junio, cuando un distribuidor fue ejecutado a balazos al interior del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, ubicado en el municipio de Chilpancingo. Medios locales señalaron que los hechos tuvieron lugar alrededor de las 16:00 horas.
Detallaron que la víctima, identificada como Tomás “N”, de 35 años de edad, y quien surtía el producto a los comerciantes del mercado, fue ultimada en los pasillos de la nave tres del área de carnicerías, en donde quedó su cuerpo con al menos cuatro impactos de bala.
Presuntamente, el distribuidor recibió con anterioridad amenazas por lo que se fue unos días para Chilpancingo, no obstante, a su regresó, mientras ofrecía pollo a los locatarios del lugar, fue asesinado por dos sujetos desconocidos, quienes se dieron a la fuga tras el crimen.
El jueves 9 de junio, en el estacionamiento del mismo mercado, un repartidor de pollo originario de la comunidad de Petaquillas fue asesinado a balazos cuando salía del lugar a bordo de su camioneta, aproximadamente a las 16:00 horas, según señaló la prensa local.
Los hechos ocurrieron mientras la víctima salía del área de carga y descarga, que da a la avenida Insurgentes, de la capital de Guerrero, y mientras iba en compañía de un acompañante, quien resultó ileso en el atentado, pero presentó una crisis nerviosa, por lo que fue atendido por paramédicos que arribaron al lugar.
De los asesinos tampoco se sabe nada y hasta el momento no se ha reportado alguna detención. La Fiscalía General del estado de Guerrero sólo informó que abrió una carpeta de investigación por estos hechos.
Dos días después, el sábado 11 de junio, seis personas, entre ellos una menor de 12 años de edad, fueron asesinados y cuatro más resultaron heridas en una granja avícola de la comunidad de Petaquillas.
Los primeros reportes de medios locales señalaron que una de las víctimas, identificado como Victor “N”, era el dueño de la empresa y hermano del distribuidor de pollo que unos días antes fue acribillado al interior del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, en Chilpancingo.
El multihomicidio, en el que perdieron la vida cinco hombres y una niña, ocurrió alrededor de las 9 de la mañana, cuando un grupo de hombres que portaban armas largas llegó a la bodega del lugar, que se encuentra ubicada en la colonia Vicente Guerrero, en la carretera Chilpancingo-Acapulco, y abrió fuego contra los presentes.
Entre las víctimas había dos trabajadores, dos clientes que acudieron a comprar pollo, el dueño propietario de la granja y la menor, que en un inicio se dijo sería hija del dueño del establecimiento, mientras que otras versiones periodísticas afirman que la pequeña acudía a trabajar desplumando pollos.
Los hechos tuvieron lugar pese a la presencia de la Guardia Nacional, que desde el 7 de junio estableció un retén a la entrada de la comunidad de de Petaquillas, a unos 300 metros de la granja avícola en la que se realizó el atentado, y pese a que unas horas antes la Alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, presumió en su cuenta de Facebook que estaba supervisando los trabajos en materia de seguridad en los que participan efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina, entre otras corporaciones de seguridad pública.
Sin Embargo




