El cerco se ha estrechado en torno a Alejandro Moreno Cárdenas. El líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) enfrenta señalamientos por presuntas irregularidades durante su gobierno en Campeche y al mismo tiempo cuestionamientos dentro del partido tricolor, en donde exdirigentes han cuestionado su conducción como presidente del Comité del Ejecutivo Nacional (CEN).
Las presiones que ahora tiene “Alito” en el pasado le han costado la dirigencia del PRI a otros miembros del partido. Los señalamientos de corrupción, por ejemplo, llevaron hace casi 11 años a renunciar a Humberto Moreira. La pérdida de siete estados en una elección propiciaron en 2016 la dimisión de Manlio Fabio Beltrones. Y la mala conducción de cara a un proceso presidencial ocasionaron que, en 2018, Enrique Ochoa Reza dejara la presidencia del PRI.
En sus dos años al frente del tricolor, Moreno Cárdenas ha cargado a cuestas cada una de estas situaciones, pero él se ha aferrado al cargo. Ha minimizado los señalamientos de presunta corrupción. Ha dejado al tricolor con tres estados en su poder, pese a que cuando asumió la dirigencia el otrora “partidazo” tenía 12 entidades en su dominio. Es la tercera fuerza política en el Congreso. Y sobre todo, ha puesto el futuro del partido en manos del PAN, que nació para hacerle frente.
En diciembre de 2011, las acusaciones de corrupción llevaron a un presidente del PRI a renunciar. El partido en ese entonces estaba en la antesala de regresar a la Presidencia de la República y el propio líder nacional, Humberto Moreira, reconoció la carga que representaba para el tricolor y sus objetivos:
“Hoy llego con ustedes a decirles que presento mi renuncia como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del partido. La presento porque lo más importante que tenemos los priistas es nuestra institución y nuestro instituto político, porque no voy a permitir que por una guerra mediática se esté tratando de dañar a mi partido que tantas oportunidades me ha dado”, dijo en un mensaje ante la militancia.
Moreira era señalado de haber endeudado al estado de Coahuila por un monto superior a los 35 mil millones de pesos. Una irregularidad que lo siguió en los 272 días que estuvo en la dirigencia del Revolucionario Institucional y que lo orilló a renunciar el 2 de diciembre de 2011.
“Hoy llego con ustedes a decirles que presento mi renuncia como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del partido. La presento porque lo más importante que tenemos los priistas es nuestra institución y nuestro instituto político, porque no voy a permitir que por una guerra mediática se esté tratando de dañar a mi partido que tantas oportunidades me ha dado”, dijo en un mensaje ante la militancia.
Moreira era señalado de haber endeudado al estado de Coahuila por un monto superior a los 35 mil millones de pesos. Una irregularidad que lo siguió en los 272 días que estuvo en la dirigencia del Revolucionario Institucional y que lo orilló a renunciar el 2 de diciembre de 2011.
“Los electores dieron un mensaje a políticas equivocadas y a políticos que incurrieron en excesos porque no tuvieron conductas transparentes. Ante la sanción de la sociedad es oportuno parafrasear a Luis Donaldo Colosio ‘Lo que los gobiernos hacen, sus partidos lo resienten’”, fue parte del mensaje de Beltrones el 21 de junio de 2016 cuando dejó la dirigencia.
Sin Embargo




