Al hombre le aplauden su carácter y a una mujer le ponen “Dama de Hierro”: Buenrostro

Raquel Buenrostro, titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), es llamada en medios de comunicación y en la élite política la “Dama de Hierro”, por su actitud frente a grandes empresarios que estaban acostumbrados a los beneficios de las leyes fiscales mexicanas.

Fue nombrada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador para ese puesto a finales de 2019 y ratificada por el Congreso el 15 de enero de 2020, es decir, antes del impacto de la pandemia de Covid-19 a la economía del país y a que la recaudación se convirtiera en un tema prioritario.

Poco más de dos años después, la maestra Buenrostro reflexiona sobre lo ocurrido. Primero, sobre el apodo de la “Dama de Hierro”. ¿Es necesario poner etiquetas a las mujeres, que, como muchas, hoy toman decisiones importantes en la política de México? Desde la perspectiva de Buenrostro, no.

“Me pusieron la ‘Dama de Hierro’ porque si uno no se pone firme piensan que no es fuerte. A mí me pusieron así, pero no creo que sea la única funcionaria con carácter fuerte. A los hombres les dicen ‘qué carácter’ y a una mujer ‘es la dama de hierro’ como si fuera algo extraordinario. En un hombre lo ven normal y lo asimilan más rápido”, señala.

Las diferencias en el trato entre hombres y mujeres han sido una constante a lo largo de su carrera, como ocurre a la mayoría de las mujeres en México y el mundo.

Luego de más de 20 años de trayectoria, sostiene que las mujeres permanentemente deben demostrar sus capacidades y sus resultados, ir adelante. “A las mujeres no nos permiten cometer un error. Si lo tenemos nos castigan y nos mandan a una caja enfriadora antes de volver a darnos otra oportunidad”.

Y eso pasa para las jóvenes y para las adultas: es necesario que en reuniones en donde la mayoría de los asistentes son hombres, las mujeres tienen que hablar más fuerte para ser escuchadas. Por ejemplo, cuando se desempeñó como directora de la política fiscal de la Secretaría de Finanzas del entonces Distrito Federal o como encargada de la Dirección General de Pemex-Cogeneración y Servicios, en reuniones donde era la única mujer, recuerda cómo sus compañeros querían darle sus sacos y le pedían café, cuando era la encargada de dar las proyecciones financieras.

Aunque existe el reconocimiento de que en la administración pública y privada la presencia de mujeres ha avanzado, hay infinidad de retos. Para la matemática por la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM) y Maestra en Economía por El Colegio de México, muchos de los avances parten de visibilizar los problemas como el trabajo de cuidados que recae en las mujeres o la brecha salarial que se mantiene en las dependencias.

“Hay que exigir la igualdad. Si no lo hacemos nadie la dará”.

Para BuenRostro, quien ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos, el ser incluida entre los 300 personajes más influyentes de la revista Líderes Mexicanos y en Global Tax 50, creada por International Tax Review (ITR), las mujeres deben buscar primero la independencia económica, prepararse, mantener la frente alta y la dignidad bien puesta para dejar los lugares en donde no sean tratadas dignamente.

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