El sector industrial y de servicios de Nuevo León ya registra impactos económicos por la falta de agua prolongada por casi tres meses en la entidad. Algunas pequeñas y medianas empresas han reducido horarios de trabajo y un 10 por ciento de los 20 mil restaurantes locales, así como fondas, taquerías y cafeterías han tenido que cerrar, de acuerdo con Agua y Drenaje de Monterrey, la delegación estatal de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes (Canirac) y la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
“Hemos tenido acercamientos con Canirac, nos han pedido flexibilidad en los horarios, pero no es posible, no tenemos la capacidad para zonificar. Les pido una disculpa, estamos apenados, pero no podemos dar permisos especializados a ciertos sectores industriales ni comerciales. Todos estamos pasando esta misma problemática”, aseguró en días pasados Juan Ignacio Barragán, director de Agua y Drenaje de Monterrey.
Aunque la temporada de ciclones y lluvias –naturales y estimuladas en un avión– ha ayudado a recargar algunos acuíferos, dado que el periodo de canícula se extenderá hasta agosto, los restauranteros y pequeños comerciantes estiman que será un verano difícil o habrá más cortinas bajadas, como se vio durante el periodo de confinamiento por la Covid-19.
Este lunes, el Presidente Andrés Manuel López Obrador sugirió al Gobierno de Nuevo León plantear a los empresarios “un acuerdo” para priorizar el uso doméstico por el industrial que incluya reducir los procesos de producción.
Agua y Drenaje de Monterrey ha dicho con anterioridad que las grandes empresas operan con acuíferos concesionados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las pequeñas y medianas compañías que dependen de la red pública han sufrido el desabasto al igual que los colonos por lo que han disminuido horas de trabajo.
Asimismo, con apoyo de la Secretaría de Economía, se han tenido charlas con la industria, la cual está entregando 600 litros por segundo del agua concesionada para el uso de la ciudadanía.
Daniel García Rosales, delegado de la Canirac en Monterrey, alertó en un comunicado que unos 14 mil restaurantes (el 70 por ciento) tienen “afectaciones” en general por los tandeos, ya que sólo un 30 por ciento cuenta con cisternas y tinacos para almacenar los suministros que llegan por un par de horas.
Rodrigo, del bar Vini ubicado en Monterrey, comentó que aunque el negocio cuenta con mingitorios ecológicos, retretes de baja descarga y un tinaco, han tenido que cerrar unas cinco veces, como apenas el fin de semana pasado del Día del padre. Considerando la canícula, dijo, estiman que les espera “un verano difícil” y hasta septiembre podrán ver “un poquito la luz” esperanzados en los huracanes.
“Desde que empezó todo este tema que fue hace como dos meses, hemos cerrado no muchas veces, pero sí nos ha tocado cerrar unas cinco o seis veces, incluidos fines de semana”, aseguró. “Tenemos tinaco y algunos botes para recolectar, pero dependemos de que regrese el suministro del agua, entonces la semana pasada fueron unos cinco días al hilo donde no regresó nada y naturalmente nos acabamos la reserva de agua del tinaco y tuvimos que cerrar, ni modo”.
El bar lo fundaron en medio de la pandemia, en marzo del año pasado, cuando algunas medidas de confinamiento se habían relajado a la par de la aplicación de vacunas. “Desde que abrimos ha sido sortear, pero nos ha ido bien como quiera. Este problema es irlo sorteando día tras día, un día tienes agua y la usas. Le pega a todos, unos más que a otros, veníamos de la pandemia y ahora venimos con lo del agua, espero que esto de alguna manera nos haga más fuerte”, aseveró.
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