La Refinería “Olmeca”, construida en Dos Bocas, Tabasco, pasó a la primera de tres etapas para constituirse como la octava refinería de México y llevar al país a una autosuficiencia energética. A partir de ahora comienza la segunda fase, que consiste en la integración, prueba y arranque de más de 91 mil equipos por seguridad industrial y que se termine la infraestructura ferroviaria complementaria para distribuir en tierra.
El que se pueda empezar a procesar los 340 mil barriles diarios de petróleo para refinar combustibles en 2023, la meta trazada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, dependerá de que se lleve a buen puerto la coordinación de estos 91 mil equipos, advierten especialistas en la materia.
El analista energético Arturo Carranza comentó que el “avance y dimensión del proyecto es impresionante”, pero “no se puede hablar de una inauguración completa, está lejos de estar concluida plenamente” y la fecha para la fase tres dependerá del éxito de las pruebas y arranques.
“Las autoridades dicen que la producción de combustibles se espera para 2023, pero es difícil saberlo. Para llegar a la etapa de producción de combustibles lo que sigue es lo más importante: los procesos de prueba y arranque de equipos para sincronizarlos y puedan trabajar los paquetes en que se dividió esta refinería; hay que esperar que se cumplan con los tiempos para ya poder pensar en pasar a la última, la producción de combustibles”, comentó en entrevista.
Ayer, el Presidente cortó el listón rojo frente a esta obra. “Ya es un sueño convertido en realidad”, aseguró entusiasmado López Obrador desde una torre de la refinería “Olmeca”, que al refinar 170 miles de barriles diarios de gasolinas y 120 mbd de diésel atenderá la demanda del 23 por ciento del país y, con ello, cubrir el 55 por ciento de la actual importación de combustibles. Pero acotó: “El año que viene, todavía es hasta el año que viene, pero sí vamos a cumplir con la meta de ser autosuficientes”.
La Secretaria de Energía, Rocío Nahle, encargada de la megaobra, detalló también el viernes que en sólo dos años se concluyó la etapa constructiva de la infraestructura de la refinería entre acero, concreto, equipos mecánicos, dinámicos, estáticos, eléctricos, electrónicos, tubería, cable, subestaciones eléctricas, torres de enfriamiento, casas de bomba, monoboya y torre de desfogue de 182 metros, que suman 91 mil 459 equipos “que deben trabajar en forma coordinada como una máquina de reloj”, los cuales tendrán que probarse en esta primera fase antes de refinar el primer barril de combustible.
“En esta inauguración de esta primera etapa constructiva, donde se cuenta con el 100 por ciento de equipos críticos, material y accesorio, damos inicios a las pruebas del sistema de control de proceso, donde la obra civil ya está concluida en el montaje de los grandes equipos, continuando con la instalación de tuberías y electrónicos de integración general, pruebas y arranque. Estos pasos a seguir los marca, ante todo, la seguridad industrial y física”, detalló.
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