Tierra Caliente es una región del país que comprende los estados de Michoacán, Guerrero y Estado de México, que comparte aspectos culturales, historia y en años recientes una violencia que ha persistido de un gobierno a otro, así como el abono de autoridades y la infiltración del crimen organizado en sus estructuras políticas y policiacas ante su importancia estratégica en los cultivos de opio y marihuana, coincidieron analistas
“Hay una relación entre el abandono y la falta de oportunidades con la violencia en Tierra Caliente, pero se explica más por el hecho de que en algún momento incursionó el crimen organizado en Tierra Caliente y nunca se ha aplicado el estado de Derecho como debiera, porque las autoridades no han intervenido, siendo ya un problema crónico”, indicó el especialista Víctor Sánchez, investigador de la Universidad de Coahuila.
La masacre en San Miguel Totolapan, ocurrida el pasado 5 de octubre en la que fueron asesinadas al menos 20 personas, entre ellas el Alcalde Conrado Mendoza, su padre, así como una niña de 12 años, policías y funcionarios municipales, evidenció que aún cuando los números reportan una reducción de asesinatos, los crímenes de alto impacto en la región siguen ocurriendo.

Tan sólo de enero a agosto en Guerrero se han registrado al menos 908 víctimas de homicidio doloso. El año anterior, la cifra de personas asesinadas cerró en mil 358, un 5.59 por ciento menos a los homicidios dolosos de 2020, que fueron mil 434, cifra que es un 30.68 por ciento menor con respecto a los asesinatos perpetrados el año anterior inmediato, 2019, cuando se reportaron mil 874.
En tanto, en entidades como Michoacán y Estado de México, que parte de sus territorios también conforman la región de Tierra Caliente, la violencia homicida se comporta de la siguiente manera: mientras que el Estado de México, al igual que Guerrero, bajó ligeramente un 5.25 por ciento en 2021 –con un total de 2 mil 648 personas asesinadas, contra las 2 mil 795 de 2020–, en Michoacán la cifra creció 12.28 por ciento, pues reportaron al menos 2 mil 732 víctimas de homicidio doloso, contra las 2 mil 433 registradas en 2020.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador justificó el pasado jueves 6 de octubre en su conferencia matutina que los hechos en San Miguel Totolapan eran resultado del rezago y de al menos 30 años de abandono en la zona, por la política neoliberal, aunado también a las bases sociales que tienen las estructuras criminales.
“Yo diría que son los rezagos de más de 30 años de abandono al país, estábamos en franca decadencia en todo… ¿entonces no cambiará la estrategia de seguridad? No, no, no, tenemos que seguir con lo mismo, porque es lo que da resultados, claro que yo quisiera que no pasaran hechos tan lamentables, pero es fruto podrido”, dijo esa ocasión, en su conferencia matutina.
Daniel Vázquez Valencia, profesor investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), coincidió en que la zona sí tuvo un abandono por años, sin embargo, consideró que aún existe en la actualidad debido a que no hay una política clara para el desarme y desarticulación de las redes criminales.
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