La reciente reapertura a la compra de plasma de turistas o visitantes mexicanos en Estados Unidos representa una oportunidad de mejora en la economía de miles de familias que residen en la franja fronteriza.
El municipio de Nogales, considerado como una de las fronteras más importantes en Sonora, provee de una considerable cantidad de vendedores de plasma para compañías extranjeras como CSL Plasma, la cual cuenta con una sucursal en Nogales Plaza.
Hace una semana, el mercado transfronterizo sanguíneo se reactivó después de que una jueza federal de Washington desechó la prohibición para que mexicanos con visa de turista puedan vender su plasma.
Al abrirse las puertas de las garitas, ciudadanos nogalenses como Roberto Gómez y Claudia Contreras, han encontrado o reencontrado ese apoyo a la economía familiar, agregando hasta 600 dólares mensuales para solventar sus gastos a cambio de su materia orgánica.
Roberto, de 43 años y quien labora en una empresa de radio, comentó que apenas el 4 de octubre acudió por primera vez a vender su plasma, pero tras darse cuenta que, además de ganarse un dinero extra, su producto se utilizara para la elaboración de medicamentos, se convenció más de “entrarle” al negocio.

“He acudido una sola vez y me impresionó el filtro, que son muchos para que cumplas con las características para ser donante, son muy estrictos y parecidos en México para donar sangre, como ejemplo no ser adicto a drogas, no tener relaciones de riesgo y estar saludables, además te miden tus niveles como presión arterial y azúcar”, relató.
En julio de 2018, Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), emitió una prohibición para que los extranjeros con visa de turista pudieran entrar a territorio estadunidense con el fin de vender plasma, al considerar esta práctica “una violación a los términos de vida”.
Actualmente, los mexicanos con visa de turista B-1 y B-2 puedan cruzar a Estados Unidos para vender el componente sanguíneo.
Gómez añadió que, en su primer día, ganó cien dólares en efectivo (alrededor de dos mil pesos) por invertir una hora de su tiempo y donar alrededor de 900 mililitros de plasma.
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