Dudas razonables…

Bienvenida cualquier expresión de reclamo social que salga a manifestarse y tome las calles. Hay que aplaudir esa legítima motivación y debe ser parte de participación cívica de los ciudadanos. Sin embargo, es la primera vez que no hay un agravio, un reclamo o causa… y sí la defensa de una institución. Una defensa que no necesariamente es por que todos estén felices por sus resultados o funcionamiento. Al respecto, estas son las preguntas que nos debemos hacer:

  • ¿Es en serio…? ¿Políticos defendiendo una institución…?
  • ¿Es una manifestación ciudadana legítima?
  • ¿Las tablas de Moisés son inamovibles…?
  • ¡Hola cúpulas partidistas, legisladores e intereses fácticos!

Los ciudadanos esperamos la deliberación en el Legislativo, porque este es un asunto que tienen reservado solo para sus intereses.

El Cantinero