La revelación de nuevos desfalcos millonarios en Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), el organismo descentralizado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de México, se realizaron este jueves, ahora por la adquisición de garrafones de agua que habría dejado al menos 51.6 millones de pesos en desafalcos, reveló el diario español El País.
De acuerdo con el reportaje de Georgina Zerega, Segalmex “firmó un convenio por 99.9 millones de pesos para adquirir 1.8 millones de garrafones para el agua, de los cuales solo recibió como máximo un tercio” en 2019, citando documentos a los que accedió el diario español. Del total, añade, apenas unos 214 mil garrafones de agua se utilizaron en los tres años siguientes.
“Documentos a los que ha tenido acceso El País señalan un desfalco de al menos 51.6 millones de pesos –unos 2.7 millones de dólares— en la adquisición de este producto en 2019″, destaca.
El plan de Segalmex era que supuestamente iba a repartir en las tiendas Diconsa, enfocadas en vender productos a precios menores en zonas y a familias de bajos recursos. Para ello, revela El País, la dependencia firmó en 2019 un convenio con la empresa Productora Procesadora Agrícola de México “para adquirir tres tipos de estos envases”.
Serían 605 mil 850 envases de cinco galones; 605 mil 850 de tres galones y otros 605 mil 850 de cinco litros. Entre las especificaciones estaba que fueran certificados para usarse como agua potable y hechos del plástico con el que comúnmente se usan en el país.
Como en el caso del desfalco en la adquisición de diferentes tipos de carne, reportada por el mismo diario, Segalmex firmó con la productora una “recepción jurídica”, la que le servía para pagar el total de los contratos mientras la compañía conservaba los productos hasta ser específicamente solicitados. Esto provocó “que los proveedores nunca terminaran de entregar el 100 por ciento de lo que se les había comprado, generando un daño a la Hacienda pública”, indica El País.
Del total de envases, se entregaron solamente un tercio: los de cinco galones. El diario español tuvo acceso a un análisis interno de Segalmex donde se reconoce que “no se sabe cuántos garrafones recibió”, ya que nunca estuvieron en su inventario, “pero el mismo recuento señala que no se recibió ninguno de los envases de tres galones ni cinco litros”, a pesar de que habían sido pagados en su totalidad.
De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la paraestatal pagó 99.9 millones de pesos a la empresa, pero el organismo no tiene “evidencia de la recepción de los bienes”. Además, la Auditoría registró irregularidades en la adjudicación de la compra, ya que Segalmex eligió a esta empresa a pesar de que ofrecía el producto a un precio mayor que sus competidores. El sobreprecio final fue de un 14 por ciento, reporta el diario español.
El reportaje de Zerega detalla que, según un análisis interno de Segalmex, como en el caso de la adquisición de carne, ni siquiera consiguió vender los garrafones que sí recibió, pues apenas vendió unos 214 mil envases de cinco galones, es decir, apenas el 11 por ceinto del total de los envases adquiridos.
Estos garrafones, los entregados, “fueron utilizados por dos empresas a las que Segalmex les compró agua: Servicios Integrales Carregin, también involucrada en el fraude del azúcar por el que la Fiscalía General de la República ya procesa a varias personas, y Gainmate Comedores Industriales, que “comparte representante jurídico con la primera”, reveló el diario.
Luego, Diconsa recibió los garrafones en una planta de purificación y envasado que había construido con Carregin. “Se compró en 2020 unos 3.4 millones de pesos en agua con estos garrafones, y unos 1.5 millones de pesos en 2021”, señala el reportaje.
El País resalta que, como los garrafones costaron casi 100 millones de pesos al erario Y no forman parte del inventario de Diconsa, ni de las empresas involucradas, “terminaron perdiéndose o quedando abandonados en las plantas, que también cerraron sus puertas”.
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