Los intocables

«De pronto se volvió lugar común en la comentocracia que el periodismo debe cuestionar al poder. La frase se presenta no como uno de los principios del periodismo, sino como una novedad. Y lo es: Antes de 2018 la práctica en los medios corporativos era someterse al poder, al que ahora súbitamente se rebelan. Pero es una impostura: Se critica al actual poder gubernamental sólo para seguir siendo serviles y obsequiosos a los otros poderes constitucionales y fácticos que enfrentan a éste.

Es obvio, los periodistas y los medios debemos cuestionar al poder, sacando a la luz lo que le quiere ocultar a la sociedad, pero debemos hacerlo no sólo al poder político, que es lo que se ha puesto de moda en México cuando se habla de cuestionar al poder, sino a los otros poderes del Estado: Al Legislativo, que paulatinamente ha sido sometido a escrutinio, y sobre todo al Judicial, el más opaco, arbitrario e impune de todos los poderes.

En el Poder Judicial se han atrincherado históricamente todos los intereses de las élites y en en el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido un contrapeso que, ahora con la ministra Norma Piña como presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ha decidido convertirse en la oposición, ante la anemia de los partidos políticos»: Álvaro Delgado.

Sin Embargo