El riesgo de Beatriz, ¿chamaqueó el PRI al PAN?

«Cuando todo parecía enfilado a la coronación de Xóchitl Gálvez como abanderada de la oposición y renovada esperanza de sacar al obradorismo de Palacio Nacional, les surgió una amenaza del flanco más inesperado. Los analistas hicieron números, valoraron estrategias electorales, examinaron perfiles y llegaron a una alarmante conclusión. La candidata del PRI, Beatriz Paredes, podía arrebatarle el triunfo a la nueva estrella de la oposición. Tal conclusión abría la posibilidad de una verdadera catástrofe; daría al traste con la ambiciosa campaña que habría de ponerse en marcha durante los siguientes nueve meses, a partir del perfil desenfadado y originalmente humilde de Xóchitl, para generar una candidatura victoriosa. Un triunfo de Beatriz Paredes, en cambio, sepultaría esas esperanzas en definitiva: por más que ella no cargue con el descrédito de la mayoría de sus correligionarios, pertenece al PRI e inevitablemente evoca la deteriorada imagen, por no hablar de que su larga trayectoria remite al pasado, no al futuro. En suma, una derrota segura en la elección presidencial del próximo año.

¿Cómo era posible que en sus horas más bajas, tanto en términos de reputación como de peso en la intención de voto, el PRI estuviera en condiciones de ganar al PAN? Después de todo, el PAN es como mucho la fuerza política más importante del Frente Amplio que agrupa a los partidos empeñados en generar una candidatura única en contra de Morena (PAN, PRI y PRD). Se suponía que Xóchitl era una candidata más popular que cualquiera de los contrincantes en la oposición y se entendía que el PAN llevaría mano en la candidatura a la presidencia (el PRI había gozado de ese privilegio en la elección del Estado de México). ¿Qué sucedió? ¿Chamaqueó el PRI al PAN en la definición de las reglas de competencia? ¿Sobreestimaron la fuerza de Xóchitl y descuidaron el mecanismo de selección?»: Jorge Zepeda Patterson.

Proceso