Al delimitar la separación entre los intereses de funcionarios de gobierno y de corporaciones, cuya asociación terminaba por recaer en las finanzas públicas, México está pasando por un cambio estructural que vale mucho dinero a largo plazo, aseguró Rogelio Ramírez de la O, durante su primera participación pública como secretario de Hacienda, frente a inversionistas nacionales e internacionales.
“Vale mucho separar los intereses del gobierno, de los funcionarios del gobierno, de aquellos intereses de los grandes consorcios privados (…) vale mucho dinero a largo plazo, porque la asociación demasiado cercana y tan casual como ha existido en varias décadas, en general venía a gravitar finalmente sobre las finanzas públicas”, dijo en un foro organizado por la calificadora de riesgo Moody’s.
El secretario puso como ejemplo la reforma energética del sexenio pasado. Recalcó que si al diseñarla se hubieran incluido en su modelo los balances de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quizá se hubiera encontrado que era muy positiva para los flujos de inversión extranjera, pero que finalmente iba a golpear los balances de entidades públicas que son deudoras muy importantes en el mercado internacional.
La Jornada




