«El escándalo desatado por la acogida que dieron en el Senado algunos legisladores del PAN al presidente del movimiento ultraderechista español Vox, es una expresión más del desdibujamiento de este partido. La principal opción electoral conservadora padece la crisis de identidad, estrategia y liderazgo más preocupante de su historia o por lo menos de los últimos 40 años. Algo que incluso a los no panistas tendría que preocuparnos.
La democracia no solo se construye con instituciones legítimas que aseguren el respeto a la voluntad de los ciudadanos, como el INE, sino también con partidos políticos capaces de canalizar esa voluntad. El mayor riesgo a la estabilidad social y política reside en una situación en la que fuerzas sociales importantes no se sientan representadas y, por el contrario, se convenzan de que sus agravios o necesidades no tienen manera de acceder a las instancias institucionales en las que puedan ser tomadas en cuenta»: Jorge Zepeda.




