Considerados sólo como fenómenos naturales los sismos del 19 de septiembre de 1985 y del 19 de septiembre de 2017 sí son relativamente comparables.
La magnitud en grados Richter en 1985 fue de 8.1 y en 2017 de 7.1.
La aceleración mínima en el primer caso fue de 32.58 cm/s mientras que en el segundo fue casi dos veces mayor, 58.83 cm/s; y la aceleración máxima fue, respectivamente, de 135 cm/s y 161.63 cm/s.
En 1985 el epicentro estuvo en la costa de Michoacán a 400 kilómetros de la Ciudad de México, y en 2017 en los límites de los estados de Puebla y Morelos a sólo 160 kilómetros de la capital del país.




