«Por el efecto mediático levantado, la visita del líder de partido ultraderechista español Vox, Santiago Abascal, develó un reposicionamiento del PAN en el escenario ideológico mexicano: potenciar la polarización derechista impulsada por el presidente López Obrador para colocarse en el sector populista y arrinconar a sus adversarios en el sector conservador.
El PAN nunca ha salido de la derecha histórica. Sus programas de gobierno en los sexenios de Vicente Fox y de Felipe Calderón mantuvieron el rumbo del priísmo neoliberal salinista, resguardaron su distancia cercana del sector conservador de la iglesia católica y se entendieron con los empresarios que han combatido siempre al Estado priísta»: Carlos Ramírez.




