«Habiendo creado el acrónimo BRIC para capturar el potencial colectivo de Brasil, Rusia, India y China para influir en la economía mundial, ahora debo hacer una pregunta bastante incómoda: ¿Cuándo se manifestará esa influencia? Dados los desafíos globales de hoy y los enormes problemas que enfrentan los BRICS (Desde que se convirtió en una entidad del mundo real y posteriormente se expandió -en 2010- para incluir a Sudáfrica), el continuo fracaso del bloque para desarrollar políticas sustantivas a través de su cumbre anual se ha vuelto cada vez más evidente.
Este noviembre será el vigésimo aniversario del acrónimo BRIC, que utilicé por primera vez en un artículo de Goldman Sachs del 2001 titulado «Building Better Global Economic BRIC». En ese momento, ofrecí cuatro escenarios de cómo cada país podría desarrollarse durante la próxima década, y expuse el caso de por qué la gobernanza global necesitaba volverse más representativa e incluir estas cuatro potencias emergentes. Ese documento fue seguido por una serie de otros, a partir de 2003, que mostraban cómo la economía de China podría llegar a ser tan grande como la economía de Estados Unidos (en términos de dólares nominales) para 2040; cómo India podría superar a Japón para convertirse poco después en la tercera economía más grande; y cómo las economías BRIC juntas podrían crecer más que el G6 (el G7 menos Canadá)»: Jim O’Neill.




