Mujeres en el movimiento insurgente

Durante la guerra de Independencia las mujeres jugaron un papel relevante para la causa insurgente; sin miedo a morir, aprendieron a usar armas blancas y de fuego, aunque nunca obtuvieron el reconocimiento de heroínas, pese a su contribución.

La historiadora Priscila Guadalupe Macías Carrillo afirma que la causa insurgente promovió la participación femenina no sólo para tomar las armas, sino para usar sus atributos físicos para seducir a la tropa –incluyendo favores sexuales– o convertirse en espías, bajo el riesgo de ser fusiladas o que su familia perdiera la honra.

Los realistas, para contrarrestar la participación de la mujer en la guerra, otorgaron reconocimientos públicos, como una medalla de oro con el busto de Fernando VII, para las que pudieron acreditar “en debida forma y con hechos positivos su fidelidad” al rey.

No existe un dato sobre cuántas medallas fueron entregadas, sólo hay información de que en las guerras de los virreinatos de Sudamérica se ofreció la misma recompensa.

Proceso