Glasgow.- La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, la emisión sin tregua de dióxido de carbono y el aumento de la temperatura en el planeta está provocando un cambio muy profundo en el clima, según relata en su informe anual la prestigiosa Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Sus conclusiones son nítidas: La “nueva normalidad” ahora son las olas de calor extremas en todo el mundo, las inundaciones y los desastres naturales, cada vez más graves.
La OMM presenta cada año un informe en el que analiza el estado del clima, que suele ser cada vez más grave y preocupante. En esta ocasión además hace un balance de los últimos siete años, incluido el actual, en el que se aprecia que estamos viviendo la época más caliente de la historia y con mayor concentración de gases de efecto invernadero. Una mezcla que ha convertido a la tierra en un “territorio inexplorado” y que se debe a la tendencia continuada de aumento de las temperaturas.
Además, la OMM advierte que el aumento en el nivel del mar se ha acelerado desde el año 2013, lo que ha supuesto que en la actualidad se siga produciendo el fenómeno del calentamiento de los océanos y su acidificación.
El informe está elaborado a través de múltiples agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como de las asociaciones de meteorología e hidrología y de numerosos científicos expertos en la materia.
Otra de las conclusiones más llamativas del informe, que se presentó este domingo en Ginebra, para hacerlo coincidir con el inicio de la Cumbre Climática de Glasgow (COP26), es que los impactos de estas alteraciones en el clima están provocando una inseguridad alimentaria grave y latente y el desplazamiento de ingentes cantidad de personas, debido sobre todo a las catástrofes naturales, como incendios, olas de calor, inundaciones.
La Jornada




