«Los ánimos caldeados que dejó la confrontación del presidente López Obrador con la UNAM han impedido el análisis a fondo de una de las propuestas más interesantes del Gobierno actual: el replanteamiento y la reorganización de las relaciones de poder de la administración en turno y su partido Morena con lo que serían los sectores invisibles del viejo PRI-sistema.
Uno de los principales objetivos del presidente López Obrador ha sido la puesta en marcha de un nuevo proyecto de sistema político por encima del todavía vigente sistema político priísta refortalecido por su alianza con el PAN. Y si bien el sistema político lopezobradorista no difiere en instrumentos de poder con respecto al anterior, el gran debate radica en asumir nuevas funciones de los brazos del sistema»: Carlos Ramírez.




