Facebook, Meta y la Internet del futuro

Hace tiempo que Mark Zuckerberg viene preparando y hablando del metaverso. Durante su evento Connect 2021 hizo dos revelaciones: el cambio de marca de Facebook a Meta y una explicación de lo que él y su empresa consideran la Internet del futuro: el metaverso.

El cambio de marca obedece a tres motivos. Primero, a que el nombre de Facebook deje de asociarse a aspectos negativos y pérdida reputacional, como el escándalo de Cambridge Analytica, la propagación de noticias falsas, el uso no consentido de datos, la pérdida de privacidad, la censura en redes sociales y las acusaciones de que Instagram daña la salud mental de infantes y adolescentes.

El segundo factor es de negocio, por un alejamiento de su público objetivo, principalmente los jóvenes. Perder usuarios le resta valor a la marca y al negocio. Facebook había dominado el panorama de las redes sociales entre los jóvenes de Estados Unidos, pero desde 2018 ya no es la plataforma más popular entre los adolescentes.

Encuestas del Pew Research Center revelan que 51% de los adolescentes estadounidenses de 13 a 17 años usaban Facebook en 2018 versus 71% en 2015, notablemente más bajo que quienes ya preferían YouTube, Instagram, Snapchat y ahora TikTok. Además, los adolescentes de bajos ingresos tenían más probabilidades de gravitar hacia Facebook que los de hogares de ingresos más altos.

El tercer motivo es una reestructuración corporativa para enfrentar desafíos regulatorios, separar las marcas y los ingresos. Sólo Facebook tiene más de 3 mil millones de usuarios en el mundo y casi 98% de sus ingresos en 2020 (85 mil 965 millones de dólares) fueron por publicidad. El principal acceso a Facebook, Instagram, Messenger y WhatsApp es a través del dispositivo móvil.

Además, las operaciones de la empresa son objeto de escrutinio en Estados Unidos y muchos otros países. Algunos dirigentes, autoridades y legisladores de EEUU han señalado que la plataforma es demasiado poderosa, que debería separarse de WhatsApp e Instagram. A finales de 2020, la Comisión Federal de Comercio y 48 estados de la Unión Americana demandaron a Facebook por prácticas anticompetitivas. Su intención es romper Facebook.

La idea del metaverso surgió desde que en 2014 Facebook compró Oculus VR por 2 mil millones de dólares, una compañía de Realidad Virtual y Aumentada que fabrica el casco Oculus Rift, un dispositivo que ofrece experiencias inmersivas para videojuegos. Zuckerberg se refirió a Oculus como una «nueva plataforma de comunicación» capaz de «hacer posibles experiencias imposibles». Zuckerberg ya tenía en mente que “tenemos mucho más que dar en el sector móvil, pero en este momento sentimos estar preparados para empezar a centrarnos en lo que vendrá después”.

Para Zuckerberg la Internet del futuro es el metaverso: una plataforma, medio, aplicaciones y contenidos con Internet incorporado para proporcionar experiencias virtuales inmersivas, todo esto para “hacer casi cualquier cosa que pueda imaginar, reunirse con amigos y familiares, trabajar, aprender, jugar, comprar, crear”.

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