«Como jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador asumió que su llegada al puesto suponía un revulsivo de tal profundidad que se requería formar cuadros, sumar a la burocracia tradicional una nueva, y no maleada, camada de funcionarios.
Ese programa fue el antecedente de cómo ahora, de manera improvisada, se incrusta al más alto nivel de la administración federal a personas que pasaron de su ayudantía en giras a puestos de gran responsabilidad»: Salvador Camarena.




