Estados Unidos abrió la puerta a una nueva tensión comercial con México, al anunciar que considera acudir al tratado de América del Norte (T-MEC) si no logra una solución favorable a la prohibición mexicana del uso de maíz transgénico a partir de enero de 2024.
Así lo dio a conocer el secretario de Agricultura estadunidense, Tom Vilsack, luego de reunirse ayer por casi dos horas con el presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional.
Antes del encuentro, en la conferencia mañanera, el mandatario había enfatizado que su gobierno mantendrá su política en esa materia: “No queremos maíz transgénico para consumo humano, no lo vamos a permitir”.
La polémica surgió tras el decreto emitido por López Obrador en diciembre de 2020, en el cual anunció la eliminación del maíz transgénico y del herbicida glifosato para 2024.
La Jornada




