AMLO y el robo de home

«En este espacio se ha cuestionado que el presidente Andrés Manuel López Obrador dedique tantas horas a las Mañaneras de lunes a viernes y gaste tanta energía en sus interminables giras de fin de semana. Ambas son actividades absorbentes que parecerían quitarle tiempo a la tarea esencial para la que fue elegido: gobernar. Sobre todo porque la frecuencia de estas dos actividades se antojan redundantes. Aparentemente cada gira es una calca de la anterior; recorridos por caminos secundarios seguidos de la inauguración o la revisión de una obra pública. Uno se preguntaría si era necesario visitar un centenar de clínicas y hospitales para tomar el pulso de lo que pasa en el sector salud o 24 giras a Oaxaca para entender qué sucede en esta región del sureste. Si consideramos que el tiempo del soberano es finito, cada una de estas giras tiene un “costo de oportunidad” por lo que deja de hacer en otras actividades de la gobernanza»: Jorge Zepeda.

Milenio