«Si hay un gobernador con fama de indecente ese es Antonio Echevarría García, de Nayarit. Su mala reputación —sí, de político chueco— la trae en los genes: su padre, Antonio Echevarría Domínguez, empresario marrullero, también gobernó pésimamente a los nayaritas. Quien lo dude, que pregunte en Tepic, Bahía de Banderas, Compostela…
El junior Echevarría García, quien mañana deja de ser gobernador, a pesar de su famita ha sido invitado por Andrés Manuel a formar parte de la 4T. Será, más que un escándalo, un duro golpe a la imagen del lopezobradorismo cuando se anuncie el nuevo cargo del nayarita»: Federico Arreola.




