El desplazamiento interno se ha incrementado en 2021 ya que, de enero a septiembre pasado, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) estima que 36,272 personas se han visto obligadas a huir de su lugar de residencia por alguna situación de inseguridad; un alza de 384.5% en comparación con el mismo periodo del año pasado (7,486 casos).
Según la organización, entre los episodios de desplazamiento internos que más destacan y que son a causa de la violencia, están los ocurridos en estados como Chiapas, Michoacán, Chihuahua y Zacatecas.
En Pantelhó, Chiapas, al menos 90 personas, en su mayoría mujeres, niños y niñas e integrantes de la organización civil Las Abejas, se vieron obligadas a dejar sus hogares debido a la tensión política y al temor a nuevos episodios de violencia en el municipio.
En Coalcomán, Michoacán, la violencia ha obligó a miles de personas a huir a la cabecera municipal, donde fueron alojadas por la iglesia y familias. Datos más recientes sobre el episodio de desplazamiento que ocurrió en agosto en el municipio de Tepalcatepec, Michoacán —en donde opera el Cártel Jalisco Nueva Generación—, permiten contabilizar hasta 5,000 personas desplazadas.
En Zacatecas, la violencia derivada de la disputa por control entre cárteles ha generado el desplazamiento en al menos 15 municipios; Jerez, Sarabia, Ermita de los Correa, entre otras localidades, ya que las personas se vieron obligadas a dejar sus hogares a causa de enfrentamientos entre grupos armados, amenazas, ataques a viviendas y propiedades y temor al reclutamiento forzado de los hombres y jóvenes.
En Chihuahua, 56 personas de las localidades de Santa Cruz, Puerto Amarillo, y Los Ángeles, en el municipio de Morelos, y de Sahuare y Sitanachi, en el municipio de Guadalupe y Calvo, fueron violentamente desplazadas por un grupo armado tras el asesinato de un familiar y agresiones directas como el robo de pertenencias, la quema de sus casas y agresiones sexuales.
El Economista




