Dios tiene tripas, una reflexión sobre nuestros desechos y la vergüenza humana

Aunque, mencionó, no todo la investigación que realizó se base en otras obras, sino que la esencia que exuda su trabajo se debe a las conversaciones que tuvo con otras personas. “Me parecía muy curioso porque me preguntaban por qué quería hablar de ese tema si nadie quiere hablar de eso, para qué hablar. Después de sorprenderse, me comenzaban a contar una serie de anécdotas, de reflexiones, de lo que pensaban”.

“Vivimos nuestra privacidad con mucho recato, pero estamos obligados a compartirla colectivamente sólo por el hecho de que estamos hacinados en las ciudades, estamos obligados a la convivencia colectiva”, señaló Rivero.

Cuestionada sobre los comentarios que ha tenido a raíz esta publicación, la ensayista y docente aclaró que ella escribe pensando en construir a un nuevo lector a partir de los textos.

“Por eso ha sido muy satisfactorio ver que, a pesar de los temas tan difíciles, a pesar de muchas provocaciones que incluso desde el mismo título con esta reflexión filosófica que hace Milan Kundera, ha tenido una buena recepción, les ha interesado a otras personas y creo que se debe a que vivimos en una época en que cualquier consumo de contenido lo hacemos para entretenernos, pero no para desafiarnos, para incomodarnos, para sacudirnos, y al menos espero que la literatura haga lo que no nos pueden dar otros espacios que están diseñados para gratificarnos todo el tiempo, para darnos una palmada en la espalda. Me gusta que en la literatura también pueda haber esa posibilidad de experimentar otras sensaciones que enriquecen nuestra manera de concebir la experiencia humana en general”.

“Una de dos: o el hombre fue creado a semejanza de Dios y entonces Dios tiene tripas, o Dios no tiene tripas y entonces el hombre no se le parece”, a partir de esta reflexión filosófica del escritor checo Milán Kundera, la escritora mexicana Laura Sofía Rivero construye Dios tiene tripas (FCE).

“El gran tema del libro es la vergüenza y la intimidad y me parece que es también el gran tema de nuestros días, dado que estamos muy acostumbrados a exponernos virtualmente en el internet, en las redes sociales, pero esa exposición absoluta sigue chocando con un recato que tenemos para hablar de nuestro cuerpo”, comentó la autora en entrevista con SinEmbargo.

Laura Sofía Rivero compartió que en la construcción de este libro recurrió a otras obras que hablan sobre los desechos como La materia oscura de Florian Werner, publicado por Tusquets, el libro de Jonathan Swift sobre las flatulencias, Leer en el retrete de Henry Miller, El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki y El lugar silencioso del Premio Nobel Peter Hanke.

“Me fueron bastante útiles, pero había poco al respecto. Creo que lo que más encontré, más que libros en sí mismos, que además están muy diseminados históricamente, no hay mucha bibliografía al respecto, encontré pasajes en obras canónicas, El Quijote, Cien años de soledad, Gargantúa y Pantagruel. Obras que nosotros, al pensar que son literatura canónica y capital de la historia del arte, como que no hablarían de estos temas”, precisó en ese sentido.

Sin Embargo