El cerebro produce nuevas neuronas en la vida adulta, ¿por qué? ¿para qué sirven?

El desarrollo de nuestro cerebro no acaba cuando nacemos. Algunas de sus regiones y neuronas continúan madurando hasta bien entrada la adolescencia. Además, en muchas especies de mamíferos se siguen produciendo nuevas neuronas durante la vida adulta a partir de la división de células madre o progenitoras: a este proceso lo conocemos como neurogénesis adulta.

Esta neurogénesis está restringida, principalmente, a los bulbos olfatorios y al hipocampo. Los bulbos olfatorios son las regiones del cerebro encargadas de recibir la información del sentido del olfato, y el hipocampo es una región clave para la formación de nuevas memorias.

En contraste con lo que pasa en otras especies con el sentido del olfato más desarrollado, la producción de neuronas que se incorporan a los bulbos olfativos es muy poco importante en humanos adultos. En el caso del hipocampo todavía existe una fuerte controversia: algunos estudios apoyan la existencia de neurogénesis en el cerebro de humanos adultos y otros ponen en duda que esta vaya más allá de la niñez.

A pesar de todo esto, tenemos evidencia sólida de que existen neuronas jóvenes o inmaduras durante la vida adulta en la corteza cerebral de muchas especies de mamíferos. Eso incluye a seres humanos como usted y como yo.

La corteza cerebral es la capa externa y profusamente plegada que cubre por completo la superficie de nuestros hemisferios cerebrales. Es una región fundamental para gran parte de los fenómenos cognitivos complejos que ocurren en nuestro cerebro.

El descubrimiento de estas neuronas inmaduras es una historia interesante que comenzó hace 30 años, en la que hemos tenido la suerte de participar y a la que recientemente hemos añadido un pequeña, pero significativa, pieza.

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