«Un presidente que escribe libros ciertamente no es garantía de nada. José López Portillo (1976-1982) probablemente haya sido, al menos en términos formales, el mandatario mexicano más “culto” y sin duda un orador consumado, pero en el ánimo de muchos ciudadanos le disputaría a Vicente Fox (2000-2006), el menos ilustrado de todos ellos, la penosa distinción de ser el peor mandatario mexicano de la época moderna. Las muchas o las pocas letras no parecen ser un factor decisivo para ejercer el complicado oficio de gobernar»: Jorge Zepeda.




