El retorno de Carlos Salinas

«Esto se está poniendo bueno: Por fin, ya sin máscaras, está en marcha la reivindicación explícita del pasado neoliberal que los salinistas, zedillistas, foxistas, felipistas, peñistas, anayistas y emecistas habían aplazado por sus propios odios y ya se alinean, sin eufemismos, para ofrecerse a los mexicanos como la opción de futuro, con todo y sus literalmente viejas figuras.

Si la coalición Va por México fue el laboratorio para ensamblar y potenciar a los partidos tradicionales con la guía ideológica, todavía vergonzante, de los grupos de Enrique Krauze y Héctor Aguilar Camin, en esta segunda fase el polo conservador planea abiertamente ostentarse salinista y resolver la falta de liderazgos con sus figuras señeras del pasado.

El PRI se atrevió a organizar, la semana pasada, una pasarela de personajes que reivindican desde el dinosaurismo echeverrista de Beatriz Paredes hasta el fanatismo neoliberal de José Ángel Gurría e Ildefonso Guajardo, con juniors de la talla de Claudia Ruiz Massieu, sobrina de Carlos Salinas de Gortari, Enrique de la Madrid, hijo del Presidente Miguel de la Madrid, quien instauró el modelo en México, y Alejandro Murat, primogénito del cacique de Oaxaca José Murat»: Álvaro Delgado Gómez.

Sin Embargo