«¿Qué tanto se debe mover hacia la izquierda el Gobierno que venga después de 2024? La pregunta sería una necedad en cualquier momento de la historia reciente de México porque resultarían demasiado obvias las respuestas desde la izquierda y desde la derecha. Hoy, sin embargo, tiene una incidencia directa en la sucesión presidencial. La derecha es apenas un borrador inacabado e inconexo y la izquierda es una fuerza robusta y arrolladora. El planteamiento no es, pues retórico: define, en los hechos, quién gobernará el país.
Las opciones que ofrece el proyecto lópezobradorista para la Presidencia 2024-2030 plantean distintos niveles de izquierda. Cada precandidato tiene una visión (y una historia personal) diferente y empujará el país hacia la izquierda con distintas gradualidades. La pregunta sobre qué tanto debe moverse el país hacia la izquierda –más izquierda– después de que termine Andrés Manuel López Obrador podría entenderse mejor si usted mismo piensa en dos extremos dentro del espectro, con distintas “gradualidades de izquierda”. No es lo mismo cómo ve el país Marcelo Ebrard que Gerardo Fernández Noroña, Adán Augusto López Hernández que Claudia Sheinbaum»: Alejandro Páez Varela.




