Micaela Cabañas, hija del maestro y guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, aseguró que el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, perdió la oportunidad de reivindicar al Ejército Mexicano durante la apertura del Campo Militar Número 1 a los familiares de las víctimas de la “guerra sucia”.
“Fue una muy mala decisión [de llevar al secretario de Defensa] precisamente porque ellos no distaron la magnitud de lo que eso nos podía hacer daño. Ustedes no saben cuánto hemos sufrido, de esa cuestión psicológica que nos quedó de aquellos años y que a partir de esos años fuimos todavía perseguidos, fuimos hostigados y todavía nos presentan ahí”, comentó Micaela Cabañas, hija de Lucio Cabañas Barrientos, en entrevista con Álvaro Delgado y Alejandro Páez.
Este miércoles, durante su discurso en la apertura del Campo Militar Número 1 a los familiares de las víctimas de abusos por parte del Ejército Mexicano, el Secretario de la Defensa Nacional compartió que el Presidente Andrés Manuel López Obrador “autorizó inscribir los nombres de militares fallecidos con motivo de los hechos del pasado en el monumento a los Caídos de las Fuerzas Armadas, que se ubica en la Plaza del Servicio a la Patria, como un tributo y un sentido homenaje a los soldados que cumplieron con su deber aun a costa de su vida”.
En el momento en que Luis Cresencio Sandoval enfatizó que el Ejército “ha permanecido subordinado al poder civil”, se escucharon los gritos de reclamo de las víctimas por el accionar durante la “guerra sucia”, puesto que se ha acusado en reiteradas ocasiones a las Fuerzas Armadas de graves violaciones a los derechos humanos de forma arbitraria.
El anuncio de inscribir los nombres de militares fallecidos junto a las víctimas de este periodo de represión perpetrado precisamente por el propio Ejército ha generado críticas por parte de las familias e incluso de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que este mismo jueves manifestó su preocupación de que “se pretenda equiparar a las víctimas de esas violaciones con los soldados que cometieron esas violaciones”.
“Si bien pudieron haber caído (los militares) en esas acciones, de modo alguno pueden tener el mismo tratamiento de quienes sufrieron vejaciones, detenciones arbitrarias, violaciones graves, ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, tortura, etc. Desde nuestro punto de vista, un acto de reconocimiento de estos hechos honraría a las Fuerzas Armadas, reafirmaría su esencia popular y reforzaría su compromiso con la transformación que vive actualmente el país, y ellas mismas”, expresó el organismo autónomo presidido por Rosario Piedra Ibarra, hija de la fallecida Rosario Ibarra, fundadora del Comité ¡Eureka!, una organización dedicada a la búsqueda de familiares desaparecidos en este periodo.
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