El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) estimó que los estados gastan en pensiones el doble de lo que reportan, debido a que en el 2021 ejercieron 38 mil millones de pesos, monto superior a los 19,000 millones reportados en la Cuenta Pública de las entidades federativas.
No se trata de que los estados inventen los recursos. Las leyes estatales y municipales permiten que los gobiernos estatales e incluso universidades autónomas cuenten con esquemas propios de pensiones. Lo que no es legal es que los estados no estén reportando efectivamente el gasto final en pensiones”, comentó Alberto Pérez, coordinador de Finanzas Públicas del CIEP.
En la presentación del informe Finanzas públicas locales: hacia una nueva coordinación fiscal, se informó que el gasto estatal de los pensionados representa 3% del gasto federal en pensiones, no obstante, en algunos casos, la Federación tiene que intervenir.
“Con el tema de las pensiones estatales no queda claro quién es el responsable. Muchas veces se crean estos esquemas pensionarios, pero no tienen una fuente de financiamiento y terminan siendo rescatados por la Federación”, dijo Alejandra Macías, directora ejecutiva del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

Especialistas del CIEP sostuvieron en el informe que un mayor gasto en pensiones reduce el espacio fiscal de las entidades federativas, pues al formar parte de los «gastos ineludibles» con los que se calcula el espacio fiscal, un aumento en el dinero destinado a pensiones disminuiría la capacidad de los gobiernos estatales para ofrecer servicios a su población.
En tanto, los pensionados de los esquemas locales gozan de más beneficios como mayores montos de pensión, menor edad mínima de jubilación o incluso sin ser definida, así como menos años obligatorios de servicio (de 15 a 35 años).
En tanto, existen entidades federativas como Sinaloa, Michoacán, Puebla, Sonora, Nuevo León, entre otras, en donde es posible para los trabajadores de los gobiernos estatales o municipales jubilarse con un monto equivalente a 100% de su último salario.
Ante ello, el gasto por pensionado demuestra la desigualdad que existe en el rubro. Sólo en el 2021, el gasto por individuo más bajo fue de 122,000 pesos anuales y el más alto fue de 336,000 pesos.
El CIEP enfatizó que en la mayoría de los casos, estados y municipios cuentan con pensiones de reparto, lo que implica que su financiamiento recae en los presupuestos locales, los cuales pueden ser por ingresos propios, pero en mayor medida proviene del gasto federalizado.
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