«Si queremos ver desde el otro lado de la frontera cómo se observa la evolución del crimen organizado en México, tenemos que detenernos en la nueva lista de los diez personajes más buscados que dio a conocer esta semana la DEA. En la lista de la agencia antidrogas estadunidense ya no están Nemesio Oseguera, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, tampoco está El Mayo Zambada, el jefe histórico del Cártel de Sinaloa, ni Alfredo Guzmán, otro de los hijos de El Chapo Guzmán.
El eje de la lista gira en torno al tráfico de fentanilo y de los principales operadores, además está la estructura de Los Chapitos y, sobre todo, Iván Archivaldo Guzmán, el verdadero sucesor de Guzmán Loera al frente del cártel. Existe un cambio generacional, pero también, según demuestra la lista, una visión mucho más global de cómo se desarrolla la producción y tráfico de fentanilo, la mayor amenaza a la Unión Americana en términos de drogas, con un saldo de cien mil muertes al año por sobredosis. El Mencho y El Mayo, de alguna forma, están fuera de ese círculo principal de operación del fentanilo.

No fuera del narcotráfico y de las distintas vertientes del crimen organizado. El Mencho, enfermo desde tiempo atrás, ha dejado la sucesión abierta en el CJNG, con personajes protagónicos como Gonzalo Mendoza Gaytán, El Sapo, al frente de parte de la organización, por lo menos en su aspecto operativo. El Mayo Zambada, con 75 años, prófugo de la justicia durante los últimos 50, no parece ocuparse ya de los principales círculos operativos: tiene su gente, sus operadores, sus sicarios, pero actúa cada vez más en un papel de “padrino”, mientras que ha sido desplazado por Iván Archivaldo, que se ha convertido en el centro del Cártel de Sinaloa, particularmente porque él y sus hermanos fueron los primeros en hacerse con el negocio del fentanilo y controlan la mayor parte de los puntos de ingreso de esa droga en la frontera y los centros de distribución en Estados Unidos»: Jorge Fernández Menéndez.




