El hackeo de archivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) hecho por el grupo de hacktivistas Guacamaya ha revelado que la FGR investiga una posible protección de integrantes del Ejército al narcotraficante Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, que la Guardia Nacional tiene vínculos con el CJNG para el tránsito libre de migrantes, así como que en CDMX operan narcotienditas cerca de escuelas y estaciones de policías.
El periódico Excélsior publicó que el Ministerio Público federal investiga un posible escudo protector de integrantes del Ejército al narcotraficante Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, durante el llamado Culiacanazo, en octubre de 2019.
La Fiscalía General de la República (FGR) no ha dejado de investigar los hechos con líneas de investigación sobre la posible participación de militares, según revelan comunicaciones oficiales obtenidas en correos electrónicos de la Sedena por el grupo de hacktivistas Guacamaya.
En tanto, el diario 24 Horas dio a conocer que, de acuerdo con reportes del Ejército, mandos y elementos de la Guardia Nacional apoyan el tránsito libre de migrantes centroamericanos por territorio veracruzano, dominado por el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En el caso de Veracruz, la inteligencia militar señala que los integrantes de la Guardia Nacional se coordinan con tres miembros del CJNG que controlan el tráfico de migrantes en el sur del país.
Los elementos “proporcionan el libre tránsito a los traficantes de indocumentados previo a una clave que estos mencionan, como medida de identificación para estas autoridades”, según se lee en los documentos hackeados por Guacamaya.
Mientras que en Tabasco los elementos y patrullas de la Guardia Nacional son las escoltas de las pipas que transportan el combustible robado y dan seguridad a los ductos, cuando están siendo perforados por los huachicoleros.
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