«Cuando uno piensa que en las mañas y los trucos en los procesos electorales ya se ha tocado fondo, el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, muestra a propios y extraños que siempre se pueden hacer las cosas peor.
Veamos.
Primero. El diccionario de la lengua española de la Real Academia define congruencia como: “Conveniencia, coherencia, relación lógica”. El gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, es un hombre congruente. Ya como coordinador de facto de la campaña de su candidato César “El Truco” Verástegui, viola las disposiciones jurídicas al intervenir indebidamente en el proceso electoral en marcha.
El cumplimiento de la ley no ha sido un imperativo de conducta de García Cabeza de Vaca desde muchísimo tiempo atrás. El 9 de febrero de 1986 participó en el robo de armas de fuego en McAllen, Texas, como lo revela el expediente 86/4632 de la oficina del sheriff de esa ciudad, donde al hoy todavía gobernador se le asignó el número de detenido 33696. De este incidente se han revelado sólo una foto y el gobernador de Tamaulipas justificó ante los medios que “todo fue un asunto de huercos” (jóvenes). Hay muchas cosas que se hacen durante la juventud. Pero hay límites dentro de aquello, incluso que no sea permisible. Pero con el gobernante tamaulipeco esas fronteras se desvanecen. ¿El robo de diversas armas es un asunto de “huercos” que debe ponerse como una conducta digna de ejemplo para la juventud?»: Ernesto Villanueva.




