Gertz-Nieto: El fétido olor a dinero sucio

Con excepción de la estridente violencia criminal que azota al país, los casos emblemáticos de combate a la corrupción que ondea el gobierno de la Cuarta Transformación –Lozoya, Huachicol, Juan Collado, Rosario Robles, entre otros –pasaron a segundo término tras el escándalo que protagonizan Santiago Nieto y Alejandro Gertz Manero, extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y fiscal General de la República (FGR), respectivamente.

Nieto, quien festinaba golpes al crimen organizado asegurando cuentas multimillonarias –aunque con sus investigaciones nunca logró sentencias firmes –terminó siendo acusado de beneficiarse de su cargo, plataforma que le habría servido para adquirir casas y departamentos cuyos montos, exorbitantes por cierto, rebasan sus ingresos lícitos. El exfuncionario, sin embargo, se defiende y afirma que dichos bienes los adquirió con créditos bancarios. Seguramente tiene suficiente solvencia para pagar las hipotecas.

El extitular de la UIF ya había atraído los reflectores de la prensa por sus desatinos en el desmantelamiento del patrimonio del crimen organizado. Era muy dado a festinar antes de tiempos logros que no se sostenían ante el Poder Judicial, donde la mayoría de sus casos fueron echados abajo por falta de pruebas. El caso más relevante fue La Operación Agave, que resultó un fiasco, ya que las autoridades terminaron devolviendo los recursos asegurados a los presuntos lavadores de dinero.

Otros casos no pudieron judicializarse por parte de la FGR debido a la falta de elementos probatorios, según se dijo. A todo esto se suma las diferencias personales y políticas entre Gertz Manero y Santiago Nieto, que han interferido en el combate al crimen organizado, uno de los rubros medulares del gobierno de la Cuarta Transformación. Se afirma que Nieto quería ser el fiscal General de la República y que no cejó en su empeño por lograr su objetivo. Ese habría sido la causa del encono con Gertz Manero. Pero en medio de este supuesto pleito quedó atrapada la lucha criminal, la cual hasta ahora ha resultado un verdadero fiasco.

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