El discurso centrado en la frase del presidente Andrés Manuel López Obrador “abrazos, no balazos” fue rebasado por la violencia, advierten analistas, y ya no alcanza para controlar la creciente ola de inseguridad que impacta la operación e inversiones de las empresas nacionales y extranjeras en el país.
La inseguridad pública es considerada por los analistas del sector privado como la principal preocupación que puede obstaculizar el crecimiento de la actividad económica en México en el corto plazo. Ese fenómeno está en el foco de atención, aún más que la elevada inflación, la cual continúa en niveles superiores a 7.6%, castigando los bolsillos de los mexicanos y los costos para las empresas.

Así lo muestra la última Encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado correspondiente a mayo, recabada por el Banco de México entre 37 grupos de análisis y consultoría económica de sectores privados nacionales y extranjeros.
Los factores particulares a los que los analistas otorgaron un nivel de preocupación mayor son los problemas de inseguridad pública, otros problemas de falta de estado de derecho, la incertidumbre en la política interna, corrupción, la incertidumbre sobre la situación económica interna y la impunidad, los cuales tienen que ver con la gobernanza.
También las presiones inflacionarias en el país, el aumento de precios de insumos y materias primas, la debilidad del mercado interno, la ausencia de cambio estructural en México, la contracción de la oferta de recursos del exterior, la inestabilidad política internacional y la política de gasto público.
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