«La vieja intelectualidad nuevamente ha hecho de las suyas. En esta ocasión sembrando en la opinión pública la idea de que la histórica reducción en pobreza multidimensional que se presentó de 2018 a 2022 se debe solo a las “dádivas que da el gobierno”. López Obrador “solo repartió más dinero” dicen algunos. “Los ingresos promedio mejoraron solo por los programas de transferencia” sentencian otros.
Me di a la tarea de probar, con datos, si las aseveraciones de la vieja intelectualidad son ciertas. Calculé escenarios contrafactuales de reducción de la pobreza con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos de los Hogares (ENIGH). Con ayuda de esos datos pude crear una métrica de qué tanto influyeron los programas sociales en los niveles de pobreza observados en 2022. Los resultados los pueden ver en la gráfica.
No es verdad que los programas sociales fueron la principal razón por las que se redujo la pobreza en 2022. Las “dádivas” como la vieja intelectualidad los llama fueron un componente mínimo comparados con los ingresos laborales. Incluso los ingresos en especie fueron más determinantes para la reducción de la pobreza que los programas sociales»: Viri Ríos.




