«Algunos en México se asombraron (y se molestaron), hace unos días, cuando la Unidad de Inteligencia de The Economist colocó a Monterrey en su ranking de las mejores ciudades para vivir en América Latina, justo cuando sobrevive una crisis profunda de agua para consumo humano. Pero en todo caso habría que agradecer la honestidad de una revista favorita de la élite global, que defiende como suyos los principios de la economía de mercado. Los barrios de las minorías ricas en Nuevo León, como San Pedro, sí son los mejores no sólo de México, sino de todo el subcontinente. Claro, hay que tapar con una mano todo lo demás en el estado.
En esos barrios no falta agua para beber y sobra para las albercas, y gratis, de acuerdo con Agua y Drenaje de Monterrey: la mitad del líquido que se usa en –por ejemplo– el municipio de Juárez para que sus cachorros naden y para que sus jardines floreen ni siquiera se factura porque se extrae directamente del subsuelo, aunque pertenezca a la Nación, según esta dependencia, y aunque el resto del estado se encuentre en una crisis hídrica de proporciones casi bíblicas»: Alejandro Páez Varela.




