MC apuesta al «eje» Enrique Alfaro-Samuel García

Con un historial de denuncias por lavado de dinero, vínculos con el narcotráfico, violaciones a los derechos humanos y negocios millonarios con amigos y familiares, Samuel García –próximo gobernador de Nuevo León– y el mandatario de Jalisco, Enrique Alfaro, son la punta de lanza del partido Movimiento Ciudadano (MC) para la elección presidencial de 2024.

No le hacen sombra a sus planes ni los escándalos de Alfaro desde que llegó al gobierno jalisciense, como el de sus negocios millonarios con su amigo Guillermo Romo, y las denuncias de represión policiaca a las marchas de 2020; ni las investigaciones en contra de Samuel García en la Fiscalía General de la República (FGR) por defraudación fiscal o sus vínculos familiares, en particular de su padre, Samuel García Mascorro, con su primo Gilberto El June García Mena, exlíder del Cártel del Golfo.

El coordinador nacional de MC, Clemente Castañeda Hoeflich, no voltea a ver ese historial polémico, sino los números de su partido, que ha crecido en preferencia electoral federal de 2 millones 485 mil 198 votos que obtuvo en 2018, a 3 millones 449 mil 482 en 2021.

Castañeda aclara que la popularidad de los dos gobernadores no será suficiente para crear un proyecto ganador, pues primero deben consolidar su quehacer político. Además, MC está obligado a conquistar más posiciones en los comicios que se aproximan antes del relevo en el gobierno federal.

“Nuevo León y Jalisco son dos de los estados más relevantes y significativos del país, sin faltarle el respeto a los demás, por su propia dinámica económica, relevancia poblacional y aportación cultural al país, y serán gobernados por Movimiento Ciudadano. Representan una especie de eje naranja, si me permites la expresión, que queramos o no serán nuestra carta de presentación para nuestros proyectos venideros”, dice Castañeda en entrevista.

Proceso