El gobierno de México, 23 países y la Unión Europea a través de sus embajadas en Washington, se quejaron ante el Congreso federal de Estados Unidos de discriminación en la producción de automóviles eléctricos establecido en plan presupuestal de Joe Biden.
Por medio de una carta firmada por los 25 embajadores de las entidades quejosas, se expresa “preocupación” por la posible adopción de incentivos fiscales a consumidores que adquieran “vehículos eléctricos producidos en Estados Unidos”.
Como parte del Plan de Rescate Económico que develó la semana pasada en Washington el presidente Biden, la Casa Blanca propone al Congreso federal estadunidense reducir impuestos a las personas que cambien de automóviles de gasolina a eléctricos.
El mecanismo integrado en el plan de gastos de Biden por unos 1.75 billones de dólares, se aplica a los vehículos fabricados o producidos en los Estados Unidos y se integra al proyecto presidencial de reducir las emisiones de gases contaminantes.
“Este tipo de práctica en lugar de resultar una vía óptima para la protección ambiental, trata de manera discriminatoria a los productores automotrices extranjeros y actúa en detrimento de los compromisos comerciales internacionales adquiridos por Estados Unidos”, dice la misiva firmada por 25 embajadores.
La carta, que en el caso de México divulgó la oficina de prensa de la embajada mexicana en la capital estadunidense, se entregó a la Cámara de Representantes y de Senadores en el Capitolio.
De la propuesta de Biden la denuncia internacional destaca que reducen las opciones de los consumidores estadunidenses en el mercado automotriz a sólo dos vehículos que serían elegibles al crédito tributario completo de los más de 50 autos eléctricos disponibles actualmente.
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